El temario de la oposición se estructura en bloques jurídicos específicos que cubren los pilares del Derecho español: constitucional, civil, penal, procesal, mercantil, administrativo y laboral. Todo ello, organizado de la siguiente forma, según los tres exámenes necesarios para superar esta oposición:
El primer examen es tipo test, en el que entran preguntas de constitucional, civil, penal, y procesal. En el apartado de "trucos para el test", encontrarás más información sobre este examen.
El segundo examen es oral, ante un Tribunal. Se cantan cinco temas al azar, de los que uno es de derecho constitucional (incluyendo derecho de la Unión Europea), dos son de derecho civil, y otros dos de derecho penal.
El tercer examen, también oral, incluye dos temas de derecho procesal civil, un tema de derecho procesal penal, un tema de mercantil, y un tema de derecho administrativo/laboral.
1. Temario "Carperi": el clásico exhaustivo
Es el temario que, tradicionalmente, han seguido la mayor parte de opositores a judicatura en España. Su gran virtud es la exhaustividad: no deja ningún cabo suelto, lo que aporta al opositor la tranquilidad de afrontar las preguntas más complejas del test, o las exigencias del Tribunal en el oral. Es el opositor quien, en cada tema, debe seleccionar qué contenido va a estudiar, y qué contenido descarta. Eso le permite tener un contexto amplio de lo que va a estudiar, pero, a su vez, le exige un mayor tiempo de estudio para "podar" y personalizar los apuntes, ya que es humanamente imposible decir todo lo que viene en el papel en el tiempo de examen. Esta densidad puede generar frustración inicial y una curva de aprendizaje más lenta y pesada comparada con otros materiales, pero construye una base jurídica completa a largo plazo.
Es el temario de la eficiencia: unas pocas caras por cada tema. Está diseñado para que el contenido encaje perfectamente en los 12-15 minutos que dura el "cante" de cada tema (dependiendo de la materia), lo que ahorra al opositor meses de trabajo de síntesis. El estudiante evita, además, tener que ser él quien seleccione qué es importante y qué no, lo que, especialmente al principio de la oposición, genera seguridad. Al comienzo, puede requerir del opositor un mayor esfuerzo para comprender los conceptos, por la falta de contextualización que ofrecen otros temarios más extensos. Sin embargo, su estructura visual potencia la memoria fotográfica y facilita dar vueltas rápidas al programa.